Ojuelas con miel (dulce tradicional español)
Las ojuelas con miel son un dulce típico de muchas regiones de España, especialmente en Semana Santa y festividades tradicionales. Crujientes, finas y bañadas en miel aromática, son un verdadero placer.
¡Bienvenidos a mi rincón de recetas tradicionales! Hoy os traigo un dulce que evoca hogar, tradición y festividades: las ojuelas con miel. Crujientes, doradas y bañadas en miel aromática, son el acompañamiento perfecto para un café, una infusión o simplemente para disfrutar en cualquier momento.
En esta receta descubrirás cómo conseguir esa textura crujiente por fuera y delicada por dentro, con el toque justo de miel que las hace irresistibles. Perfectas para compartir con la familia, sorprender a los amigos o darte un capricho que recuerde los sabores de siempre.
Espero que disfrutes preparando y degustando estas ojuelas tanto como yo disfruto compartiendo la receta contigo. ¡Vamos a cocinar!
Ingredientes (para unas 20–25 ojuelas)
Para la masa
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250 g de harina de trigo
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50 g de mantequilla o margarina
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2 huevos
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1 cucharada de azúcar
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1 pizca de sal
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Ralladura de 1 limón
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1 chorrito de anís (opcional)
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Aceite para freír
Para el baño de miel
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150 g de miel
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50 ml de agua
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1 rama de canela (opcional)
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Cáscara de limón (opcional)
Preparación
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Masa
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Mezcla la harina con la mantequilla, el azúcar, la sal y la ralladura de limón.
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Añade los huevos y el anís poco a poco hasta obtener una masa homogénea y manejable.
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Amasa unos minutos y deja reposar 15–20 minutos.
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Formado
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Estira la masa muy fina, casi transparente.
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Corta en tiras o rombos según la forma tradicional.
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Fritura
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Calienta abundante aceite a temperatura media-alta.
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Fríe las ojuelas hasta que se doren ligeramente, evitando que se quemen.
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Escurre sobre papel absorbente.
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Baño de miel
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Calienta la miel con el agua y, si deseas, la canela y la cáscara de limón.
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Sumerge las ojuelas fritas en la miel caliente y deja escurrir sobre una rejilla o plato.
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Consejos tradicionales
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Estira la masa muy fina para que queden crujientes.
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Si quieres, puedes añadir un toque de anís o vino dulce a la miel para más aroma.
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Se conservan bien varios días en un recipiente cerrado, aunque siempre están más crujientes recién hechas.

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