El secreto del Mediterráneo: Receta tradicional de Ensaimada de Mallorca
Nos trasladamos con el paladar al corazón del mar Mediterráneo para rendir homenaje al icono indiscutible de las Islas Baleares: la Ensaimada de Mallorca. Con su característica forma de espiral, su masa hojaldrada increíblemente ligera y ese toque tierno y jugoso, la ensaimada cuenta con Indicación Geográfica Protegida y es una de las joyas de la panadería artesanal española.
Su nombre proviene de la palabra saïm (manteca de cerdo en catalán), que es el ingrediente secreto responsable de sus infinitas y finas capas. Hoy en Canal Dulce aprenderás a elaborarla en su versión tradicional: la ensaimada lisa, y te daremos las claves para rellenarla si lo prefieres.
¡Te doy una calurosa bienvenida a una de las citas más mágicas y deseadas en Canal Dulce!
Hoy desplegamos las velas de nuestra cocina para viajar rumbo al Mediterráneo, directos a la maravillosa isla de Mallorca. Nos espera el honor de elaborar el icono indiscutible de su repostería: la auténtica Ensaimada. Prepárate para descubrir cómo, con paciencia y mucho mimo, podemos transformar ingredientes sencillos en esa espiral perfecta, ligera, de capas finas como el papel y cubierta por un manto nevado de azúcar glass.
Hacer una ensaimada tradicional en casa es un viaje artesanal precioso que llena el hogar de un aroma verdaderamente inolvidable. Así que acomódate, tómate tu tiempo y acompáñanos a descubrir todos los secretos de este gran clásico. ¡Bienvenido a Canal Dulce!
📋 Ficha Técnica
Tiempo de preparación: 45 minutos (+ 12-15 horas de levado lento, clave para su textura)
Tiempo de horneado: 12-15 minutos
Dificultad: Alta (requiere paciencia y destreza al estirar la masa)
Raciones: 2 ensaimadas medianas (o 1 grande)
Ingredientes
Para la masa de pan dulce:
500 g de harina de fuerza (de gran elasticidad)
120 g de azúcar blanco
2 huevos medianos
20 g de levadura fresca de panadería
180 ml de agua tibia (ajustar según absorción de la harina)
1 cucharada de aceite de oliva (para untar las manos y la encimera)
Para el hojaldrado artesanal:
200 g de manteca de cerdo (saïm), a temperatura ambiente y con textura de pomada blanda.
Para el acabado:
Abundante azúcar glass (para espolvorear tras el horneado).
Opciones de relleno (Opcional):
Cabello de ángel: 300 g (el relleno más tradicional).
Crema pastelera: 300 g (bien fría y consistente).
Paso a Paso Detallado
1. Amasado e inicio del desarrollo del gluten
Activar la levadura: Disuelve la levadura fresca en el agua tibia con una pizca del azúcar y déjala reposar 5 minutos.
Mezclar: En un bol amplio (o en el vaso de un robot amasador), añade la harina de fuerza, el resto del azúcar, los huevos y el agua con la levadura.
El amasado intenso: Empieza a amasar. Si lo haces a mano, utiliza el método de amasado francés. Es un proceso largo: necesitarás unos 15-20 minutos de amasado intermitente (amasar 5 minutos, descansar 2) hasta que la masa esté completamente lisa, brillante, elástica y pase la "prueba de la membrana" (al estirar un trozo de masa con los dedos, se vuelve transparente sin romperse).
Primer reposo: Haz una bola, úntala con un hilo de aceite de oliva, colócala en un bol y tápala. Deja que doble su volumen en un lugar cálido (aproximadamente 1 hora y media).
2. El estirado milimétrico (El secreto de las capas)
Divide la masa en dos porciones si vas a hacer dos ensaimadas medianas.
Engrasa generosamente la encimera con un poco de manteca de cerdo o aceite para que la masa deslice.
Con la ayuda de un rodillo, estira la masa dándole forma de rectángulo muy alargado.
Estirar a mano: Ahora viene la magia. Con las manos untadas en aceite, ve metiendo los dedos debajo de la masa y ve tirando de ella suavemente desde el centro hacia los bordes. Tienes que estirarla hasta que quede tan fina como el papel de fumar, casi transparente, cubriendo gran parte de la encimera. Si se rompe un poquito, no pasa nada.
Untar el saïm: Distribuye la manteca de cerdo en pomada con las manos por toda la superficie estirada de forma generosa y uniforme. Esto separará las capas de masa al hornearse.
3. Relleno y enrollado
(Si la quieres rellena): Coloca un cordón grueso de cabello de ángel o de crema pastelera a lo largo de uno de los bordes más largos del rectángulo. Si la prefieres lisa, salta este paso.
Empieza a enrollar la masa sobre sí misma por el lado largo (comenzando por el lado del relleno si lo lleva), apretando suavemente para que no queden grandes burbujas de aire atrapadas. Al final, obtendrás un cilindro de masa largo y fino, parecido a una cuerda larga.
Deja reposar este cilindro sobre la encimera durante 20 minutos para que la masa se relaje y no oponga resistencia al darle forma.
4. El formado de la espiral y el gran levado
Prepara una bandeja de horno cubierta con papel vegetal.
Toma la cuerda de masa y ve colocándola sobre la bandeja dándole forma de espiral (en el sentido de las agujas del reloj), empezando desde el centro hacia fuera.
¡Regla de oro! Deja bastante espacio libre entre las vueltas de la espiral (un par de centímetros). La masa necesita ese espacio libre porque va a crecer muchísimo. Si la aprietas demasiado, perderá su forma y no se cocinará bien el interior. Mete el extremo final del rollo por debajo del centro de la ensaimada para que no se suelte.
El reposo largo (Toda la noche): Introduce la bandeja en el horno apagado y cerrado. Debe levar allí de 12 a 15 horas (lo ideal es formarla por la tarde y hornearla a la mañana siguiente). La ensaimada crecerá hasta que las vueltas de la espiral se junten por completo, llenándose de aire.
5. Horneo y toque nevado
Saca la bandeja del horno con mucho cuidado de no dar un golpe físico que pueda desinflar la masa.
Precalienta el horno a 180°C con calor arriba y abajo.
(Opcional) Salpica la ensaimada con unas gotitas de agua justo antes de meterla al horno para crear un extra de humedad.
Hornea a 180°C durante unos 12-15 minutos. Debe adquirir un precioso tono dorado pálido por encima. No la dejes de más para que el interior no se reseque.
Sácala del horno y déjala enfriar. Justo antes de servir, espolvorea una capa muy generosa, casi exagerada, de azúcar glass por toda la superficie utilizando un colador.
💡 Tip de Canal Dulce: El día que la prepares, asegúrate de que en la cocina no haya corrientes de aire frío durante el levado largo. La ensaimada balear ama la paciencia y las temperaturas estables; la recompensa al morder esa costra azucarada y notar su interior algodonoso es indescriptible.
¡Muchísimas gracias por acompañarnos en este maravilloso viaje artesanal hasta Mallorca de la mano de Canal Dulce!
Sabemos que enfrentarse a una masa con tanta historia, paciencia y delicadeza como la ensaimada tradicional es todo un reto repostero. Por eso, nos llena de orgullo y gratitud ver que confías en nosotros para guiarte paso a paso en tus creaciones más especiales. No hay mayor recompensa que imaginar vuestras cocinas impregnadas de ese aroma tan nostálgico y reconfortante a manteca y azúcar glass.
Gracias de corazón por tu constancia, por leernos con tanto cariño y por seguir haciendo de Canal Dulce tu rincón favorito para endulzar la vida. ¡Nos vemos muy pronto en la próxima receta!

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