Tarta de manzana laminada (clásica y crujiente)
Nada como una tarta de manzana para llenar la cocina de aroma y tradición. Esta receta de tarta de manzana laminada destaca por su sencillez, su presentación delicada y ese equilibrio perfecto entre lo crujiente y lo jugoso que nunca pasa de moda. Ideal para compartir en familia, para una merienda especial o para disfrutar con calma en cualquier momento.
Cada lámina de manzana aporta sabor, textura y un toque casero que convierte este postre en un clásico irresistible.
Ingredientes
1 lámina de masa quebrada o hojaldre
3–4 manzanas (Golden o Fuji)
50 g de azúcar
1 cucharadita de canela (opcional)
Zumo de ½ limón
20 g de mantequilla en daditos
2 cucharadas de mermelada de albaricoque o melocotón
1 cucharada de agua
Preparación
Precalienta el horno a 180 °C (arriba y abajo).
Pela las manzanas, quita el corazón y córtalas en láminas muy finas.
Mézclalas con el zumo de limón, el azúcar y la canela.
Coloca la masa en un molde o bandeja con papel de horno y pincha el fondo.
Distribuye las manzanas en abanico o en círculos, superponiéndolas ligeramente.
Reparte los dados de mantequilla por encima.
Hornea durante 35–40 minutos, hasta que esté dorada.
Calienta la mermelada con el agua, cuélala si quieres, y pincela la tarta en caliente para darle brillo.
Consejos
Si te gusta más jugosa, espolvorea una cucharada de almendra molida sobre la masa antes de poner la manzana.
Para un toque gourmet: añade unas gotas de vainilla o un chorrito de ron.
Sírvela templada con helado de vainilla o nata montada

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