Yogurt
¡Bienvenidos al blog! Hoy vamos a preparar un clásico de la cocina casera: yogur natural. Cremoso, suave y saludable, este yogur es perfecto para disfrutar en cualquier momento del día, solo o acompañado de frutas, miel o frutos secos. Hacerlo en casa es más sencillo de lo que parece y te permite controlar los ingredientes, evitando aditivos innecesarios y logrando un sabor fresco y delicioso. Prepárate para descubrir lo fácil que es crear tu propio yogur casero y darle tu toque personal en cada porción.
Ingredientes (para 4 yogures aprox.)
1 litro de leche (entera para un yogur más cremoso, o semi-desnatada si prefieres más ligero)
1 yogur natural sin azúcar
Opcional: azúcar, miel o esencia de vainilla al gusto
Instrucciones
Calentar la leche
Vierte la leche en una cacerola y caliéntala a fuego medio hasta que esté casi a punto de hervir (aproximadamente 85 °C), removiendo para que no se pegue.
Retira del fuego y deja que se enfríe hasta unos 40–45 °C, temperatura ideal para añadir el yogur sin matar los cultivos.
Añadir el yogur
Mezcla el yogur natural con un poco de leche tibia en un bol para que se disuelva.
Luego incorpora esta mezcla al resto de la leche y remueve suavemente hasta que esté bien integrado.
Fermentación
Vierte la mezcla en recipientes de vidrio o yogureras individuales.
Mantén la mezcla a temperatura cálida (aproximadamente 40 °C) durante 6–8 horas. Puedes usar:
Yogurtera
Horno apagado con luz encendida
Thermos o recipiente tapado envuelto en una manta
Cuanto más tiempo repose, más firme y ácido quedará el yogur.
Refrigerar
Una vez haya cuajado, refrigera durante al menos 2 horas antes de consumir.
Servir y disfrutar
Puedes añadir frutas frescas, miel, frutos secos o mermeladas al gusto.

Comentarios
Publicar un comentario